Comenzamos los emprendimientos con una parte de nuestras niñas: entre cuentas, hilos y mucha paciencia armaron sus propias manillas, aprendiendo desde pequeñas a crear algo con sus propias manos.

Esta actividad hace parte del programa de microempresas familiares de la fundación, con el que buscamos que los niños y niñas de Costa Hermosa, en Soledad, adquieran desde temprano habilidades de emprendimiento que más adelante puedan acompañar a sus familias en la generación de ingresos propios.

Cada manilla terminada fue motivo de orgullo para ellas, y un primer paso hacia emprendimientos más grandes, como los que ya organizamos con otros grupos de niños en la fundación.